27 DE DICIEMBRE DE 2026

La mañana amaneció fría, con esa neblina que te congela las manos y humedece los adoquines. Estoy acostumbrado. Pronto disfrutaremos de algunos rayos de sol que harán más agradable la espera. Lentamente van situándose cerca de mí personas protegidas por guantes y gorros. Un abuelo acompañado de dos niños coloca al menor a mi lado. Él me mira sorprendido y yo quiero devolverle una sonrisa. Una joven de colorida bufanda y gran mochila se agacha en varios puntos y va probando encuadres. El murmullo crece a medida que se completan los sitios que permitirán ver de cerca a los corredores. Comienzan a intuirse las primeras zancadas. El estruendo de palmas y vítores me emociona un año más. Y ocurrió… Mi figura aparece en una de las fotografías ganadoras compartiendo pedestal con el pequeño que agita sus bracitos. Un corredor que apenas roza el suelo me señala cómplice de nuestra resistencia.