Bronceada piel de sueños en vela; de sudores que saben a libertad. Tus muslos son tesón templado en mil carreras, donde el rumbo de su marcha despierta miradas de sincera admiración. Quizá tu boca no tarde en saborear la gloria, pero el corazón se queda en cada paso del camino sediento. Efímero es el tiempo que alberga huellas clavadas en la historia. ¡Adelante! Un paso más y hoy tu fuego se extinguirá en las brasas de la victoria, y en el objetivo de mi cámara que te hará inmortal.