27 DE DICIEMBRE DE 2026

EN LA CARRERA DE SAN SILVESTRE SALMANTINA
Venía de pastorear par lesiones. Nadie daba un céntimo por él.
Además su salida no sería ideal.
La meta aun distaba. Como fuese a media marcha, apurando despuntó del lote. ¡Remontó posiciones!. Adelante corrían peligrosos contenedores.
El Etíope precedido de fama aumentaba ventajas. ¡Nunca le desanimó!. Sus entrenamientos los efectuó con su pareja. De hecho ella pegada a la bandera de meta esperaba ansiosa.
A cada instante sentía amarla más.
Desde chico corría. ¡Creía flotar!.
Quien iba al frente se fundiría. ¡Quedaban cuatro!.
Algún moreno, sorprendido, volteó a mirarle devorado de envidias. ¡Lo superó!.
Otro sufriendo esguinces: ¡Cayó!
Ahora iría metido entre los primeros.
¡Palpitaban potentes sus esperanzas¡.
Sollozó feliz tras igualar a otro más.
El último enemigo ganaba terreno. Frunciendo burlón su gorda boca, alcanzó a mirarle encima del hombro.
Con la respiración volada, él imagina se halla al par.
¡Todos aplaudían aquello apoteósico sucedía!.