27 DE DICIEMBRE DE 2026

Termino el año como lo he vivido: corriendo. De lunes a viernes para llegar al trabajo, para llevar a los niños, para hacer la compra, para volver a casa. Pero ahora corro para ver de nuevo rincones que solo vivo hoy, corriendo. Y cruzaré dos veces el río y tendré tiempo para fijarme en el que agua, que también corre. Y rodearé San Marcos y quizá descubra allí un nuevo rincón en una iglesia que es redonda. Y cruzaré la Plaza Mayor y entonces me aplaudirán cientos de turistas y les diré: “Vosotros no corráis, disfrutad con pausa de mi ciudad”.

Me ajusto el dorsal. Me rodean otros cien corredores. Salto con mis zapatillas sobre un asfalto que ayer pisaron miles de neumáticos. Hoy solo me enfrento a mis límites, que ni siquiera conozco. No pretendo llegar el primero en este último día del año, sólo quiero correr.