27 DE DICIEMBRE DE 2026

El gel en el bolsillo trasero del pantalón, las zapatillas bien anudadas, el smartwatch con la batería a tope, las gafas bien limpias, el dorsal de la San Silvestre Salmantina ajustado sobre el abdomen, ahí donde me resulta más cómodo llevarlo… Todo está en su sitio.
He cumplido con nota las series y las tiradas largas del programa de entrenamiento, he descansado la semana de la carrera… Sin embargo, ¿por qué me sube este gusanillo inquieto por el pecho? ¿por qué se aceleran las pulsaciones antes de empezar la carrera?
Sin más preguntas siento en mi interior una explosión incontrolable de vida, motivación y energía mientras, a mi alrededor, todos los runners completan sus protocolos y manías justo cuando empieza la cuenta atrás. Cronómetro en marcha, ¡ahora a fuego porque los espíritus de Bikila y Zatopek corren conmigo por las calles de Salamanca!