27 DE DICIEMBRE DE 2026

La carrera acababa de comenzar y mis pensamientos con ella. Empecé, como todos los años, a despedir lo malo y a dar la bienvenida a lo bueno del año. Estaba llorando en medio de la carrera porque me di cuenta que este año lo había pasado muy mal, pero todo eso daba igual.
Comenzaría un nuevo año cargado de enormes oportunidades. Estaba tan concentrada en la carrera, que no me percaté de mi posición, ni del kilómetro en el que estaba. Al darme cuenta, me vi en segunda posición y a menos de 100 metros de la meta.
Recordé unas palabras que siempre me decía mi difunta abuela y así, en el último minuto, fui la primera en llegar a la meta y pude conseguir el primer premio en memoria de mi abuela.