27 DE DICIEMBRE DE 2026

Hoy, como cada noche, vuelvo a soñar el recorrido. Cada piedra me es familiar en un trazado urbano que solo Salamanca puede ofrecer. La gente con sus caras llenas de ánimo y entusiasmo nos lleva en volandas. Dispuesto a cruzar la meta me despierto, como cada noche, con una pena indescriptible por no poder correr juntos nunca más. Así que vuelvo a cerrar los ojos para tomar de nuevo la salida. Quiero retroceder a toda costa. Allí veo de nuevo las calles, la gente y observo impotente como me adelantas con una gran sonrisa. Sé que en esta edición también me acompañas. Estarás allí, entre el público, regalándome una gran sonrisa desde tu silla de ruedas. La misma sonrisa que sueño cada noche mientras me adelantas.