¡Maldita tecnologÃa! Los auriculares inalámbricos no me funcionan y asà es imposible que acabe esta carrera. Escucho mis pisadas como si en vez de zapatos llevara dos planchas de acero… ¿tendré los pies planos? Mal dÃa para descubrirlo. Tampoco me puedo quitar de la cabeza el tintineo de las llaves, ¿para qué habré traÃdo tantas? No creo que tenga que abrir el buzón en estos momentos… asà es imposible que acabe esta carrera. ¿Y ese pinchazo en la rodilla de dónde ha salido? Ya es mala suerte que precisamente hoy se me rompa el menisco… asà es imposible que acabe esta carrera. Es tan imposible… que acabo de cruzar la meta. A pesar de los pies planos, de las llaves del buzón y de la falta de menisco. Con una marca discreta y una sonrisa en la cara. Porque correr es vivir y vivir es superar obstáculos… incluso los imaginados.