27 DE DICIEMBRE DE 2026

La tarde anterior siempre, y ya es tradición, la paso muy nervioso, y me encuentro fatal. Lo sé, es sólo una carrera más, ¡¡pero esque es la San Silvestre Salmantina!! ¡¡es la de mi ciudad!!. Es pensarlo y la presión cada vez crece más, y más, y no es por ganar, ¡¡, ojalá fuera!!. Es porque siento una emoción especial al pasar por esos lugares tan emblemáticos, que atesoran tantos recuerdos de mi niñez, y hacerlo corriendo con mis propias piernas, y mis propios pies, siendo uno más entre la multitud, sintiéndome otro normal, sin más, valorando y disfrutando mi buena salud actual, dejando ya muy atrás cuando sólo podía recorrerlos en aquella silla de ruedas por culpa de una maldita enfermedad, que afortunadamente ya es pasado, aunque siempre la tenga tan presente.