27 DE DICIEMBRE DE 2026

La paloma que de pronto entonces vi en el cielo azul no era como yo pensé, lo sé ahora, una paloma solamente; es la esperanza misma que detrás de unas nubes, me esperaba; yo la veía y ella me perseguía. No pude más; y cerrando los ojos porque ser veloz mas no podía, me aventuré a correr con los ojos cerrados en este San Silvestre Salmantina, y he aquí que pasó que no alcanzó el cansancio a mi corrida. Sentí que llegaba hasta el cielo y que volaba junto a esa paloma. Cuando menos lo pensé, cerrado los ojos aun, me vi en la meta y me di con que había esa tarde vencido a todos yo. Y volé, volé después como en un sueño al firmamento; hacia otros senderos; y como vencedor en la Salmantina correré ahora entre los cielos, compitiendo contra los Elfos y los Dioses Griegos.