Correr la San Silvestre en Salamanca es otra cosa. El año pasado la hice de manera virtual, pero no es lo mismo. Este año me ha mandado un mail la organización con las condiciones. La inscripción se abre mañana y espero conseguir dorsal entre el uno y cinco. No me duelen los dos euros por apuntarme ni los diez de dos mascarillas que voy a comprar ni siquiera los doscientos del viaje y aojamiento. Todo sea por ayudar. En la última, la del diecinueve, hice por encima de las dos horas, pero esta vez estaré entre los cinco primeros. No, no me he estado preparando en altura ni he rejuvenecido. Tampoco me dopo, serÃa demasiado obvio a mis setenta y tres años. Lo ocurre es que en las autoridades sanitarias exigen la distancia de seguridad de metro y medio.