27 DE DICIEMBRE DE 2026

Ha sido un acierto enviarlos a esta misión el último día del año. Con los preparativos de las celebraciones nadie reparará en ellos. La otra baza es el destino, Salamanca, una ciudad muy concurrida.
Es pisar tierra y sus fisonomías se transforman. Los cuerpos se alargan, los miembros se reducen y la piel adquiere un tono apagado. Se contorsionan y estiran para registrar sus nuevas dimensiones.
Inesperadamente se topan con una masa humana en estampida.
¡Es una carrera! Sin titubeos se incorporan a la muchedumbre. Les resulta complicado coordinar las acciones; mantener la cadencia de los pasos y el ritmo de las inhalaciones y exhalaciones.
Los sensores los avisan de elevadísimos niveles de oxígeno diatómico. Reacciones electroquímicas en cadena amenazan con alterar sus estructuras moleculares básicas. Ralentizan la marcha.
Un público entusiasta aplaude cuando, rezagados y maltrechos, llegan a meta.
Desolados abandonan el planeta azul, depositario de tantas esperanzas expansivas.