Vuelve a mirar el dÃa y la anotación en el calendario «26 de diciembre carrera de San Silvestre» ¡también es casualidad hoy precisamente! Meses entrenando con todo preparado: la mente, el cuerpo, el equipo, las zapatillas, el dorsal… pero habrá que esperar a la convocatoria del próximo año. Hoy la vida llama urgente, tiene prisa por llegar, se ha adelantado más de quince dÃas. Él quiere y tiene que estar ahà acompañando a su mujer. Viviendo y apoyando la carrera por nacer de su hijo; extendiendo sus manos para recibirlo en la meta del mundo con toda la ilusión, con todo el amor.
No, él no va a correr hoy, pero tampoco olvidará nunca esta fecha: el dÃa de la llegada de un nuevo campeón a la familia.