Marco últimamente hacÃa todo corriendo. “¡Pareces una criatura silvestre, Marco. Camina. Pórtate como un niño civilizado!â€, le gritaba su mamá. Pero por más que lo regañaban, Marco no paraba de correr. El colmo fue cuando sus padres lo vieron moviendo sus piernas mientras dormÃa: estaba corriendo. Resolvieron llevarlo al médico.
–¿Qué sientes en tus pies, Marco? –inquirió el galeno.
–Me pican, doctor. Me pican mucho.
_¿Y?
–Sólo corriendo me alivio.
No hubo más preguntas. El doctor tomó a los padres aparte y, con voz grave, dijo:
–Su hijo está presentando los sÃntomas de un fenómeno que se ha ido apoderando de los niños de tierras salmantinas. Médicamente lo hemos llamado el SÃndrome del Corredor Silvestre: pensamos que las carreras de San Silvestre sean la causa principal de este comportamiento… No hay razón para alarmarse… Posiblemente el pequeño se convierta en un plusmarquista olÃmpico en el futuro…