27 DE DICIEMBRE DE 2026

Marco últimamente hacía todo corriendo. “¡Pareces una criatura silvestre, Marco. Camina. Pórtate como un niño civilizado!”, le gritaba su mamá. Pero por más que lo regañaban, Marco no paraba de correr. El colmo fue cuando sus padres lo vieron moviendo sus piernas mientras dormía: estaba corriendo. Resolvieron llevarlo al médico.
–¿Qué sientes en tus pies, Marco? –inquirió el galeno.
–Me pican, doctor. Me pican mucho.
_¿Y?
–Sólo corriendo me alivio.
No hubo más preguntas. El doctor tomó a los padres aparte y, con voz grave, dijo:
–Su hijo está presentando los síntomas de un fenómeno que se ha ido apoderando de los niños de tierras salmantinas. Médicamente lo hemos llamado el Síndrome del Corredor Silvestre: pensamos que las carreras de San Silvestre sean la causa principal de este comportamiento… No hay razón para alarmarse… Posiblemente el pequeño se convierta en un plusmarquista olímpico en el futuro…