Observo el horizonte, los colores; la calle desierta a mis espaldas, bocanadas de aire gélido entran en mis pulmones. Escucho los latidos acelerados, el asfalto bajo mis pies, el ritmo de mis pasos, vÃtores y aplausos.
No me has derrotado ni lo harás ahora, no amargarás el final de año, 365 dÃas en los que he competido, entrenado, luchado, antes adversidades de cualquier tamaño. Mi mirada se pierde en la lejanÃa, la derrota no forma parte de este juego, ni es un estigma, aprieto los dientes, rugen mis músculos hacia el frente. Brazos que se alzan, dedos que lanzan al aire señales mudas cargadas de significado, un último esfuerzo, unos últimos pasos, reloj perpetuado, tiempo parado, siento por fin el contacto del aire y la alegrÃa de haber terminado, la última carrera del año, mis piernas se merecen el descanso.