La licra negra realza su cuerpo, trabajado todo el año en el gimnasio que tiene frente a la oficina. No sabe por qué ha traÃdo los cascos, hoy no va a usarlos. Todos esos momentos solitarios, sudando entre el sudor de otros mientras escuchaba listas de reproducción creadas de forma automática, confluyen en las pocas horas de hoy. Se supone que vendrán los del trabajo. Ella también. Hace bastante frÃo, incluso para ser hoy. La licra realza más que calienta. Empieza a estirar mientras espera.
Llegan todos juntos. HabÃa ensayado un poco algunas cosas que decir si llegase ella primero. Pero puede que sea mejor asÃ, no sabe si habrÃa sonado totalmente espontáneo. Ella no lo saluda. Bueno, es lo normal, todavÃa no los han presentado. En la carrera se pondrá cerca, y ya hablarán en las cervezas de después, era el plan original.
Este año es el año.