27 DE DICIEMBRE DE 2026

Somos estrellas. Cometas que decidieron acelerar su paso por el peligroso cielo. Somos uno; uno porque hemos aprendido que nunca es una opción echarse atrás –que vale más una zancada hacia la meta que correr con locura hacia la casilla de huída–.
Sí. Eres. Somos. Déjalo todo y vuela alto porque ese “todo” pasa rápido y arrepentirse de rendir las piernas al cansancio no nos vale.
Aprovecha, siempre creí que los abrazos al terminar la carrera eran eternos; que no me haría falta disfrutar de cada grito. Que cada sonrisa de un hermano nunca se evaporaría de nuestra rutina. Pero sí.
La magia terminó para mí; sin embargo tú sigues siendo tiempo, aire –y no habrá reloj ni “crono» que logre encarcelarte–.
Espérame en la derrota al igual que en la victoria; esto siempre ha sido una guerra y nosotros hemos estado dispuestos a ser los más suicidas.