Después de un grave accidente en coche, a Andrés le iban dar el alta. Se habÃa pasado meses en el Hospital de la Paz de Madrid y su recuperación habÃa sido lenta y muy dura. Aunque, al final se adaptó a la pérdida de sus piernas y a las innovadoras prótesis. Lo único que querÃa, era probarlas y correr en la famosa carrera de atletismo de San Silvestre de Salamanca. Desde hacÃa tiempo sus compañeros de trabajo le regalaron un reloj para hacer runnig, ya que era acérrimo corredor y siempre que podÃa se apuntaba a todas las carreras. Además, tenÃa la mejor marca en la federación de atletismo. Pero ahora debÃa volver a prepararse sà querÃa competir. ConocÃa el recorrido de 10 km entre las calles de Salamanca, porque habÃa estudiado en la Universidad Pontificia y sus amigos le animarÃan mientras recorriese las calles, que tantos recuerdos le traerÃan.