Recuerdos olvidados en las frÃas noches de invierno. Sentimientos ahogados en vodka con Fanta.
Cigarrillos rulando de boca en boca y risas que esconden nuestras lágrimas de agua dulce.
Novios de quita y pon, amigos por convicción. Quedadas de aquà para allá, problemas de par en par. Reencontrando viejos mecheros sin gas que perdimos por las calles de la ciudad.
Ocultamos nuestras cicatrices con papel y boquillas, reciclamos hasta las colillas que encontramos por ahÃ.
Somos la esencia de la verdad, la imagen de la realidad. Somos el reloj atrasado que nadie quiere adelantar. Somos los que muchos llaman “Generación perdidaâ€.