27 DE DICIEMBRE DE 2026

Por fin iba a correr mi primera San Silvestre.
Preparé la equipación de todo aquel material que había comprado para la ocasión:
Me puse la ropa interior Asics, unos calcetines Nike azul eléctrico y la camiseta interior X-Bionic Radiactor.
Para las mallas y la camiseta elegí el conjunto Bellavista de Adidas.
Finalmente las zapatillas Brooks Ghost 12, gafas Oakely y el reloj Polar V Titán.
Unas gotas de colonia y una pulserita me mostraron fantástica frente al espejo.
Así me dirigí al Paseo de San Antonio pero al mirarme en un escaparate me di cuenta de que había olvidado el dorsal.
Cuando llegué a la salida, con mi dorsal perfectamente colocado, ya se habían marchado todos.
No sé si los aplausos que escuché durante toda la carrera me los dedicaron por ser la última corredora en llegar a meta o por todo aquel despliegue de glamur.