27 DE DICIEMBRE DE 2026

El cielo despejado en Salamanca, miles de participantes dispuestos a superar sus marcas. Uno solo buscaba otra cosa: encontrar a su hermano perdido, se había anotado sin saber correr. Lo había visto por última vez antes de la pandemia, y, entre tanta gente creyó que tal vez lo hallaría. Era casi fin de año, y quería verlo. Apenas comenzó la competencia de la San Silvestre Salmantina, lo vio: iba al frente, con un disfraz de globos azules, era el preferido. Para alcanzarlo apuró tanto su recorrido, que al llegar a la línea final luego de diez kilómetros, sin darse cuenta había ganado. Pero, al preguntar por su hermano…-Nunca se ha anotado-le dijeron. Pero al mirar al cielo,… los vio flotar.