27 DE DICIEMBRE DE 2026

Dorsal amarillo, un pantalón prestado y ganas de ganar. El número 3027 quedó registrado con su nombre: Gloria, y ella se acercó a la línea de salida. Su menudez, la de aquella rubia desgarbada, arrancaba temblores, presagiaba desmayos e inspiraba ternura. Corría al lado de dos mujeres con muslos de caballo. No es lo mismo trotar sin presión camino del trabajo, que enfrentarse a grandes de tamaño, de cuerpo y de soberbia.Y Gloria miraba para atrás, rogando una ventaja. La de su derecha, pasó veloz, apenas dejo rastro, dobló la curva y la perdió de vista. La otra, la más ruda, parecía regodearse de aquella minúscula compañía. El corazón de Gloria, a juego con sus manos, crujía cual puerta envejecida, mientras el resto del pelotón la iba adelantando. Gloria llegó la última, lo hizo andando, cuando ya ni recogían los dorsales. No perdió.