Cuenta una antigua leyenda que si la nieve cubre con su leve caricia Salamanca el dÃa de la Sansil, cada corredor deja tras de sà una melodÃa irrepetible. Sus pisadas son corcheas y silencios en los pendientes pentagramas. Desde lo alto de la catedral las golondrinas las interpretan. Los cientÃficos de la Universidad han querido descubrir si habÃa alguna traza de verdad escondida en esas sinuosas trayectorias. Usando GPS de micrométrica precisión han tentado la suerte y armados de drones y mantas han registrado y estudiado a fondo casi 8000 “graf(oot)-Ãas atléticasâ€. Usando el futurista software de grafootlogÃa atlética “Dreamrunnerâ€, todos los trazados han dado un veredicto inamovible: los corredores “dedicaron su carrera†a un ser querido, consiguieron, corriendo la Sansil, librarse de los peores lastres del corazón de las desgracias del pasado año y dibujaron sueños en el horizonte de la meta del año siguiente. Allegro nevicante!