27 DE DICIEMBRE DE 2026

Un año antes sólo veía la triste y lúgubre habitación del hospital. Ahora vislumbraba la meta, sentía el clamor del público y los aplausos resonaban en su cabeza. Sabe que no es el primero, aunque tampoco es el último. No importa. Dirige una última orden hacia sus piernas de aleación de titanio, las cuales le obedecen mejor que nunca y traspasa la ansiada meta, sintiéndose cual Usain Bolt en sus mejores Olimpiadas.