27 DE DICIEMBRE DE 2026

La primera es correr más que las penas para dejarlas atrás.
Correr: a veces a ciegas, otras con la mirada fija en el horizonte porque hay una carrera todos los días de todas las semanas de todos los años;
En busca de la esperanza unos; Huyendo de la tristeza otros.
Porque cargando al lomo de la vida todas las penurias que conforman su existencia no corren para tener sed sino para escapar del hambre;
Como siempre ha sido,
como seguirá siendo…
de los campos de Somalia a los montes de la vieja Europa;
De las calles de Medellín hasta las aceras de Calcuta.
Cuerpos de atleta que surcan todos los caminos posibles en busca de lo mismo. La meta prometida. Aquella que nunca llega.
La otra es, como decíamos ayer, la de disfrutar con el esfuerzo propio. La de imponer límites al cuerpo para cultivar la mente.