27 DE DICIEMBRE DE 2026

De los años vividos, recuerdo los días de guardería junto a mi hermano gemelo. Desde la tierna infancia éramos inseparables. Recuerdo los juegos en el parque de la Alamedilla, donde nos poníamos hasta las cejas de barro las tardes de lluvia. Y recuerdo a mis padres pendientes de las clases, los deberes y las notas de ambos.
Pasado el tiempo, recuerdo canturrear los dos con los auriculares puestos, camino de la universidad, donde cursábamos la misma carrera. Eran días de horizontes paralelos prendidos de sonrisas y algún que otro desengaño amoroso.
Recuerdo las primeras noches de discoteca, con los esqueletos a punto de saltar en mil pedazos. Recuerdo, con nostalgia, la creciente afición a las carreras populares y las salidas por el monte sorteando hojarasca. Siempre juntos, siempre me ganabas… Recuerdo, entre lágrimas, los trofeos de la San Silvestre salmantina.
Fue un privilegio correr a tu lado, hermano.