Cada final es el comienzo de una nueva historia, porque el destino entrelaza los caminos con hilos invisibles. En plena San Silvestre, un encuentro cambiarÃa la vida de esta chica al tropezar con un hombre ofreciéndole su mirada por unos segundos.
Ha pasado mucho tiempo. Ahora aquella mujer le prepara la maleta a su hija para dirigirse a realizar la carrera popular que tanto le apasiona. Colocando la ropa, recuerda la pluma que encontró dentro de su propio equipaje y que siempre conservó. Se la entrega, es exactamente igual a la que un dÃa le regaló su padre.
Al marcharse de Salamanca, alguien la sujeta, ahora es ella la que acaba de tropezar con una persona.