Hay atletismo desde la antigüedad. Una vez, los atletas no rompieron ninguna marca de la competencia anterior. Los comentaristas lo atribuyeron a la mala preparación, al clima, o a la falta de concentración.
Los deportistas se frustraron. Acordaron que, para la siguiente competencia, no se esforzarÃan tanto. Si no habÃan logrado nada entrenando tan duro, no tenÃan sentido volver a intentarlo.
Peor todavÃa, las marcas bajaron.
La posterior competencia fue un desastre. Los corredores pesaban veinte, y hasta treinta kilos más. Muchos no asistieron. Los comentaristas guardaron silencio. Los sponsors desaparecieron.
Sin dinero, ni comentaristas, ni premios; los juegos fueron reemplazados.
Ahora, los jugadores comandan una computadora, y compiten con rivales a distancia.
Siempre hay nuevos records, más sponsors, y mejor preparación.
Hay campeones millonarios reconocidos en el mundo.
Los juegos de atletismo con el cuerpo son historia.