¡Hola MarÃa!
Una hoja de Excel, tras la puerta de la cocina, es mi pÃldora salvadora que inyecta fuerza a mi decaÃdo ánimo
Hoy comienzo. Te lo he prometido, aunque llevo dos años de retraso victimizándome entre estas cuatro paredes.
Anoto:
Trescientos dÃas, pasos, kilómetros…
Ahora ya no camino y soy capaz de correr un kilómetro sin detenerme.
Cada vez estoy más cerca de conseguirlo. He dejado de llorar y la risa me acompaña a diario. Descubro, en mis recorridos, que no estoy solo en mi tristeza.
Hoy es el gran dÃa. Porto, con orgullo, el dorsal número 13.
Estoy feliz de no desfallecer y lo celebro en aquel bar de la esquina, que tanto te gustaba
Mi mente y cuerpo se han enganchado de nuevo a la vida.
Reemplazo la hoja de Excel por otra más ambiciosa, fortalecido por tu recuerdo, quiero ganar la próxima carrera.