El tiempo era frÃo y una ligera niebla subÃa desde El Tormes cuando los corredores escucharon el disparo de salida. Todos salieron al galope para ir a encontrarse con la ciudad de la piedra franca que hoy se llenaba de fiesta. Corredores disfrazados, más joviales y relajados, sabiendo que ésta es la última del año. Aunque también hay para quien es la primera de toda su vida. Bárbara nunca se habÃa planteado correr una carrera tan larga, todo eran excusas: “Hace frÃoâ€, “Hace demasiado calorâ€, “Me asfixio subiendo las cuestasâ€â€¦ Hasta que leyó un reportaje sobre él, montado en su silla de ruedas, inspirando a los demás para no rendirse, llevando su amor por el atletismo a todas partes. “Gracias, Vicenteâ€, pensó Bárbara al cruzar la meta. “¡Eres grande!â€