Comienza el dÃa, está saliendo el sol, o no. Puede que esté nublado y caiga, como se suele decir, la mundial.
Te levantas, te preparas y sales, hoy como ayer. Eres perseverante, no hay quien te frene. Sabes que tu única meta no es llegar al final de la carrera.
Todos los dÃas te impulsa algo, y no hablo de la mecánica, hablo de aquello que es difÃcil de mantener, la motivación. Puede ser la carrera planeada, una competición, la compañÃa o la soledad; o como dije al principio, como el tiempo, no todos los dÃas tienen que ser iguales.
Y al fin, el dÃa esperado por muchos. Una carrera con cientos de desconocidos, con un mismo camino por recorrer, distintos motivos, pero para mÃ, decirte que es un dÃa más, un dÃa especial, y que asà deberÃan ser todos.