Kilómetro nueve, ¡ahí está, apenas cincuenta metros y va fastidiado! Cuantas veces he soñado con este momento, voy a pasarle casi en la meta. Son muchos años yendo detrás de él. El gran corredor popular, el veterano que nunca falla, y por fin hoy es mi momento.
Día tras día poniéndome las zapatillas para salir a entrenar sin dejar de pensar un solo minuto en vencerle, mejorando mi marca en cada carrera, quitando segundos al kilómetro. No importaba la nieve, viento o la lluvia. Superando las pequeñas lesiones, los dolores, todo por un fin. Cuantas noches en la cama he repasado mi estrategia de carrera; no fundirme al principio, mantener el ritmo, guardar algo para los últimos metros.
Y ahí estás, te voy a adelantar.
No eres un mal tipo y te quiero mucho, pero esto es “La San Silvestre”.
¡Hoy te voy a ganar papá!