27 DE DICIEMBRE DE 2026

Lo que sigue es la entrada de mi diario de una Nochevieja cuando era niño.
“Por la noche no ha parado de nevar. Espero que mis padres me dejen ver la carrera y jugar en la nieve. Faltan pocas horas para que empiece la San Silvestre salmantina y mi amigo Marcos, que ya va a la universidad, va a correr. ¿A que sería genial que Marcos se convirtiera en un muñeco de nieve justo al cruzar la meta? Un muñeco como el que mis amigos y yo hemos hecho en el recreo antes de que nos dieran las vacaciones. Mi padre, bromeando, me ha dicho que ‘Marcos’ se derretirá muy pronto, cuando vuelva el buen tiempo, pero que lo podemos repetir el próximo año”.
Ahora que me preparo para correr, entiendo que el atletismo es eso: ilusión renovada.