27 DE DICIEMBRE DE 2026

Hoy hace 3 años que empecé a correr.
Y no, no parece que fue ayer. El camino ha sido largo, muy largo, con demasiados obstáculos que salvar.
Recuerdo que al principio corrí impulsada por la rabia.
No quería quedarme en la cama postrada en el mullido abrazo de la compasión.
Corre, corre, corre.
Después, durante un tiempo, sé que corrí por inercia.
Tenía que hacerlo, simplemente.
Sin pasión, sin ganas.
Sigue, sigue, sigue.
Pero un día, sin saber cómo, me desperté abrazada a una sensación desconocida.
Era orgullo.
Y en su bandera me envolví.
Aplauso, aplauso, aplauso.
El orgullo de correr por mi hijo.
El orgullo de verlo sonreír en cada fotografía.
Mi hijo, ese niño que falleció mientras entrenaba atropellado por un conductor borracho.
Hoy hace 3 años.