27 DE DICIEMBRE DE 2026

El día en que Abdul se hizo con el triunfo en la carrera anual no podía parar de llorar. Nacido en mitad del fuego cruzado de una guerra a miles de kilómetros de distancia, y criado entre bombas y explosiones, aprendió a correr antes que caminar. Su victoria de aquella mañana, santiguándose ante la rana, y besando el puente romano, significaba huir de un cruel perseguidor: el pasado.