Hubo una vez un hombre que tuvo la dicha de pedir un deseo que se haría realidad, el pidió ser inmortal.
Fue feliz por un tiempo, era joven y no temía por el paso del tiempo, tenía muchas personas que lo querían y vivió mucho tiempo feliz pero el paso del tiempo solo no lo afectaba a él y cuando se dio cuenta el seguía siendo el mismo joven y animoso de siempre pero los que lo rodeaban envejecían, enfermaban y morían.
Vio morir a sus amigos, a su esposa, a sus hijos
Viajo, hizo otra familia, otras amistades pero siempre pasaba lo mismo, Al final lo único que quedaba eran la soledad y los recuerdos que eran cada vez más dolorosos.
Finalmente se cansó de buscar una vida tras otra y simplemente se deshizo de sus emociones y dejo de importarle la muerte de los demás, dejo su humanidad.