Asà lo llaman los habituales de las carreras populares. A sus 78 años sigue recorriendo distintas localidades para participar en pruebas. Pero nunca ha ganado ninguna.
Hace unos dÃas que completó la de su ciudad natal, donde volvió a ser el zaguero de la competición. Cuando los periodistas locales le preguntaron cómo se sentÃa, José, mirándolos con sus profundos ojos azules que parecen comprender todo, solamente contestó: -“Estoy contento: llegué a mi meta. No es fácil conseguir ir despacio cuando todos quieren correrâ€-. Y acto seguido, abrazó otra vez a su nieto, el inseparable compañero de carrera a cuyo par ‘corrÃa’.