Las viejas zapatillas reposan junto a la cama un año más.
El disparo. La salida. Las zapatillas despegan. Juan adelanta a los corredores. Sus amigos lo animan; sus padres sonríen.
La meta se convierte en un túnel. Él vuela mientras Salamanca desfila bajo sus pies. Los aplausos crecen. Apenas quedan unos segundos.
Y allí está su hermano, con la copa alzada hacia el cielo y el dorsal entre las manos.
Juan.
Las viejas zapatillas seguirán junto a la cama un año más.