27 DE DICIEMBRE DE 2026

El cuerpo parecía presentirlo. Como si tuviera memoria. Diez mil metros de gozoso esfuerzo. Tuvo que esperar todo un año, distraído en otros menesteres, hasta el último día. Claro que me lo hizo saber. En la noche anterior, entre las sábanas; o en las horas previas, cuando íbamos a reunirnos con los otros. Durante los ejercicios de la entrada en calor, en los minutos previos, recuerdo que un hormigueo me corría por las piernas, mientras elongaba, como susurrándome «Â¡Vamos!, ¡arranquemos ya!».
Y la maquinaria teórica al fin se puso en acto. En la mañana fría, bajo la nieve, cada músculo esforzándose por vencer la distancia. Primero un pie, luego el otro.
Justo el treinta y uno. Diez mil metros. Una experiencia única. ¿El resultado? ¿De veras quieres saber en que puesto arribé? Eso es lo que menos importa. El deleite está en el viaje, no en la meta.