Hoy cumplo setenta y dos años, como todos los dÃas voy a correr cinco kilómetros, nadar una hora y luego almuerzo con amigos, uno especial ¿por mi cumpleaños? No, no: hoy vuelve Clara al grupo, el amor de mi vida. La encantó un atorrante hace cuarenta años, era tÃmido en ese entonces y no me animé a decirle nada porque es la hermanita de un amigo y porque, bueno ya no importa. La cosa es que enviudó, nunca un ejercicio ese rufián, mucho alcohol y cigarrillo, no le duró demasiado el galán. Cuarenta años después y Clara viene derecho a estos bÃceps torneados, su sonrisa en triángulo se despliega y me atrapa otra vez, pero ya no soy ese flaquito inseguro, pongo mi brazo y ella lo toma con suavidad. Su casa queda a dos horas de la mÃa, estoy seguro que esta noche corro esa distancia.