Aún puedo recordar tu última carrera, te despediste de mà con un beso y un abrazo inmenso, eras mi gran amor.
Cada año esperabas con ilusión la carrera de San Silvestre, para ti era mucho más que una carrera, era un reto personal, un encuentro con todas esas amistades que te adoraban.
Pero un después de esa última carrera todo cambió, un pequeño bulto apareció en tu pecho, y todo paso muy rápido, fue tu peor reto y soñabas con llegar a la meta, soñabas con curarte
En los largos dÃas de hospital apoyabas a otras mujeres, diciéndole que está carrera la ganaban.
Mas no pudo ser, mi niña no ganó la San Silvestre, pero nos dejó a todos el sabor de su amor, sus ganas de vivir, y su eterna sonrisa.
Este año la correré por ti, mientras te oigo bajito: “tú puedes mamáâ€â€¦