27 DE DICIEMBRE DE 2026

Se embutió al cuarto para uniformarse y fijándose el dorsal, empujó la puerta con nerviosismo y extrajo los fármacos que le auguraban el primer puesto de la carrera.
Removida la mixtura y a punto de ingerirla, su hijo, enfermo terminal, sospechó y entró sin golpear.-¿Qué haces padre?-Le preguntó.-Vas a correr o preparas cirugías?
-Correré-Contestó enérgicamente.
-Por qué no corres limpiamente, padre?
-Porque necesito ganar esta carrera como sea. Ni el segundo puesto me sirve. Tus quimios cuestan mucho y no tengo para una más…
-Ve y corres dignamente. Me conforta el último lugar pero con honestidad.
-Con honestidad no pago tus quimios.-Replicó.
-Así ganes, no me las dejaré hacer con ese dinero. Compitas con lo que tienes, padre.
-Derrotado, estaré de vuelta en diez años luego de cruzar la meta.¡Entiendas!
-Te esperaré esos diez años, padre. Son suficientes para decir que viví una eternidad.