27 DE DICIEMBRE DE 2026

Una cifra rondaba en su cabeza mientras corría, 42 kilómetros con 195 metros, distancia que separaba las ciudades griegas de Maratón y Atenas.
Tras atravesar la Plaza Mayor y una vez sofocada la emoción que sintió al hacerlo sus pensamientos se centraron en aquel mensajero griego llamado Filípides.
Atravesó a un ritmo inesperado el Puente Romano pensando que aquel soldado no podía desfallecer, las vidas de muchas personas estaban unidas a su suerte.
Los ánimos del gentío en la avenida de Portugal no alejaron de su mente la épica carrera de aquel héroe que entregó su vida para llevar a Atenas la buena nueva de la victoria frente a los persas.
Enfilando la última recta observó el rostro de su mujer. Emocionada y con lágrimas en los ojos, aplaudía. Ambos sabían que aquella llegada era la noticia de otra gran victoria. Victoria por la cual llevaban luchando muchos años.