27 DE DICIEMBRE DE 2026

Cumplió los 18. Lo primero que hizo fue inscribirse en la San Silvestre Salmantina, al recorrido “D”.
Había participado otros años, pero éste era especial, sus hermanos que vivían fuera, la correrían con él.
Ya solo quedaban pocos días. Una noche tuvo un sueño; comenzaba la carrera y cuando llevaba parte del recorrido, un pinchazo le paralizó, doblado en el suelo, llorando, se daba masajes en su pierna, sus dos hermanos lo cogieron uno de cada brazo y como si fuera en volandas consiguió llegar a meta.
Por la mañana, al despertar, cogía su teléfono y leía las noticias comarcales.
La primera noticia que saltó fue:
«Accidente de tráfico en la A 50, viajaban tres vecinos de la ciudad, dos de ellos fallecieron al instante y un tercero grave lo trasladaron al hospital».
Se le cayó el teléfono, retiró la sábana y es cuando vio que le faltaba una pierna.