La voz de salida antecede al disparo. Cabeza alta, pecho fuera y respiración acompasada. Primero un pie después otro. Paseo de San Antonio, Paseo del Rollo. No nos puede vencer la fatiga, debemos ocupar la mente. El tiempo de preparación ha sido duro. Levantados de madrugada, el sueño invade nuestros sentidos, pero vamos a correr…, correr sin parar. Las dietas son un auténtico calvario, sólo proteÃnas y todo para ganar. Nos fijamos en la ruta, el Puente Romano, la Plaza Mayor y vuelta al Paseo de San Antonio. ¡Falta poco para la meta y sueño conseguido!
¡Huuuy!… La cabeza se afloja, el pecho se hunde, la respiración se altera. SÃntomas de cansancio…, no puede ser… les pies se desequilibran, quizás una rampa…, nooo, falta poco…, ya lo veo, se acaban las fuerzas…, también yo que soy tu sombra te he abandonado y yazgo a tu lado sin aliento.