27 DE DICIEMBRE DE 2026

Como cada diciembre, cientos de atletas se disponen a celebrar la fiesta del atletismo charro.
Desde lo alto del Cerro de San Vicente, pero tres mil años antes, un grupo de cazadores también prepara una batida.
Un disparo y un grito del líder marcan la salida. Los pájaros cercanos, asustados, levantan el vuelo.
Unos activan sus pulsómetros mientras otros agarran sus lanzas, y comienzan a correr contra el crono y el hambre.
Las pisadas en la nieve y las agitadas respiraciones resuenan como una locomotora. El frío viento de la sierra convierte las exhalaciones en el humo del convoy.
Tras diez kilómetros, unos vislumbran la meta; otros un mamut en las gélidas aguas del Tormes.
Al día siguiente habrá deportistas con tendinitis y algún cazador muerto bajo las patas del enorme paquidermo.
La llegada es ajustada pero la foto finish no deja dudas: Este invierno habrá carne y grasa suficiente.