27 DE DICIEMBRE DE 2026

Era una tarde de primavera mágica, los pájaros cantaban con énfasis y y mi corazón se extasiaba ante la luz del sol que le daba aun mas color a las rosas. Me encontraba sola, me había vestido con la negra angustia durante muchos inviernos…Por eso Intente salir a correr, necesitaba hacer algún deporte, y también dejar atrás muchas cosas. En mi trayecto, se fue sumando gente, donde las historias de vida ocupaban nuestro descanso de minutos. Y así cada día, me aventure a corretear por el mismo lugar, con la misma fuerza y me fui sintiendo diferente, encontré nuevos amigos y ya no dolían las piernas ,ni el alma. Entonces, Comprendí la importancia de la actividad física, que genera encuentro, escucha y que en esa carrera cotidiana la competencia esta con uno mismo, en nunca abandonar la senda aunque el temporal nos persiga.