27 DE DICIEMBRE DE 2026

La estuvo buscando por toda la casa. Debajo de la cama, en el cuarto de la lavadora, incluso en la caseta del perro, pero no aparecía. No le hacía falta correr para sudar como una desesperada, que es lo que estaba pasando, porque la realidad era que si la zapatilla no salía a tiempo de su escondite ella iba a tener un problema. Otro más.

Rebuscaba en el armario de la entrada cuando, de repente, escuchó el sonido de la llave en la puerta y el sudor frío invadió todo su cuerpo. Aterrorizada, tomó la decisión de salir de allí por la puerta del balcón, decidida a hacer la carrera de su vida, con una zapatilla menos o con ninguna.