La carrera de todos
“No sé si llegaré al final.â€
Sergio apretó los dientes. En el kilómetro cinco, cada paso era un golpe contra su rodilla gastada. Pero la mirada de su hija en la meta lo arrastraba.
“Vamos, mamá, ¡tú puedes!â€
LucÃa, seis años, las mejillas rojas por el frÃo. Grita y agita su bufanda mientras busca entre los corredores el rostro de su madre, que prometió llegar esta vez.
“Un año más. Pero esta vez, la corro por ti.â€
Julia ajustó la cinta en su brazo. La foto de su hermano, sonriendo, la acompañaba desde la lÃnea de salida. Y sentÃa sus pasos junto a los suyos, aunque él ya no estuviera.
“Los corredores pasan como el tiempo.â€
La ciudad, expectante, vibraba en cada esquina. Los aplausos. Las calles. Como siempre, testigos de otro fin de año.